miércoles, 26 de septiembre de 2012
martes, 11 de septiembre de 2012
El ciclo menstrual y las fases de la luna
El ciclo menstrual de la mujer se sincroniza con las fases de la Luna de la siguiente manera: Ovulación: en luna llena y la menstruación: con el comienzo de la Luna nueva.
Luna Nueva: está relacionada con la sabiduría, de la bruja. Es una etapa de transformación interior, de oscuridad, Luna negra. Es un momento de introspección. Las energías están al mínimo, pero activadas todas las psíquicas. Es el momento idóneo para desprendernos de lo inservible o lo viejo, para estar en silencio, sentir y percibir la energía de lo que nos rodea, para estar receptivos. En el momento del crecimiento de la luna, es el mejor momento para iniciar cualquier idea, deseo o proyecto surgido de esa interiorización. Sembramos.
Luna Creciente: está relacionada con “lo virgen”, es el estado de estar receptivos a cualquier experiencia nueva con alegría y vigor. Se manifiestan las energías que hemos sentido en la etapa bruja. Es tiempo de acción, de llevar a cabo y ponerse en movimiento. Energía radiante y extrovertida. Brota la semilla.
Luna Llena: el Espejo. Refleja la luz del Sol y es momento de plenitud, de florecer, de frutos. Se relaciona con “la Madre”, la que alimenta, la que sustenta. La energía está en su punto máximo y estamos equilibrados y preparados para percibir energías sutiles y captar las relaciones de forma humana y sencilla. Es una etapa de aumento de sensibilidad.
Luna menguante: se recogen los frutos. Es tiempo de experimentar toda energía sexual sin pudor y sin miedo, en libertad. Entre la Luna Llena y la Nueva, el cuerpo tiende a eliminar toxinas. Con la Luna Menguante, el ciclo lunar se cierra y empezamos a redirigir la energía de nuevo a nuestro interior, purificando, relajándonos y compartiendo todo aquello que hemos interiorizado. Etapa de centrarnos
jueves, 2 de agosto de 2012
Simplemente desearia haber conocido al mauro antes que a ti.
A veces simplemente quisiera que me agarraras y me dieras un beso. que me afirmaras y no me dejaras ir simplemente.
Pero son conductas que no te pertenecen. Son las de otra persona. Quisas el dolor es tanto que ya no soy capas de verlo. Y estoy mas dañada de lo que imagino. El ruben aun ocupa espacio en mi.
Eres tan maravilloso. Tan lindo. Tan puro. Quisiera el contemplarte todo el tiempo. Al estar cerca tuyo las ganas de coquetiarte me inundan, el querer conquistarte el seducirte el poder exitarte ... aveces siento que se me va delas manos. que deseo abrazarte, acariciarte, tocarte y es tan dicil MAldicion !!, No entiendo nada. y ya eh llegado al punto en el que se que no debo entender simplemente. Lo acepto y punto.
Te dejo por que no es suficiente!.
Podria contemplarte, estar a tu lado, coquetiarte, conquistarte, seducirte y exitarte. Llegaria al punto de abrazarte, acariciarte y tocarte. Pero solo seria un momento. Y tu no te mereces un momento. Tu te mereces todo.
Y mi todo se lo di a alguien que es nada!
Una rabia que me brota del vientre! Que aveces quisiera gritarte golpearte hasta aburrirme. Pero llego al punto en el que visualizo tus ojos. Y te odio ! te odio y te odio. Por que me hiciste amarte. Por que te ame mas que a nada en el mundo. Por que te crei como nadie. Por que solo confie en ti. Por que solo te mire y escuche a ti. Por que simplemente en tu putos brazos estaba feliz. Por que el escuchar tu corazon me calma. por que tu abrazo me daba paz. por que tu mirada era la luz que me inundaba, por que de tu mano no necesitaba nada ni a nadie. Por que tu lo eras todo, y siempre fuiste nada. Rubén !. Juan Rubén Olivares Garrido. Podria hacerte tanto daño. mas del que tu me hiciste a mi. mas del que tu le has echo a muchos. Pero no solucionaria nada.
Tus ojos los dibuje. Tus ojos lo desee yo. La que te atrajo soy yo. La responsable de mi vida soy yo.
Por algo pasan las cosas.
Simplemente desearia haber conocido al mauro antes que a ti. Pero obviamente sin ti no lo hubiera conocido. Pico. mi narracion kulia se convirtio en la metralleta traductora de mi rabia.
El cielo se refleja en el mar y sólo entonces mira hacia la Luna.
Una vez arriba y otra vez abajo. Una vez adelante y otra vez atrás.
Es este un momento de derrota para ti. Has perdido una batalla en el Camino del Conocimiento. Has perdido un combate. Asúmelo, hazte cargo de tu derrota. Nadie más que tú es el responsable de la misma. A nadie puedes culpar por ello. O te faltó sabiduría o te faltó valentía. La cosa es que no hiciste lo que debías hacer en el momento justo.
Debes aceptar con humildad tu equivocación. Si heriste, pide perdón. Sí destruiste, construye. Si separaste, une. Lo importante es que no cometas de nuevo el mismo error. Sólo así podrá el Sol brillar para ti. Ahora bien, además de hacer cuanto esté a tu alcance por reparar lo dañado debes estar preparado para enfrentar las consecuencias que de tu accionar devengan.
Reflexionar, corregir, esperar. Luego actuar.
El cielo se refleja en el mar y sólo entonces mira hacia la Luna.
domingo, 29 de julio de 2012
LAS CUATRO SENDAS DEL CHAMÁN (Angeles Arrien)
Las sociedades chamánicas basan el poder de su «medicina» en la energía de cuatro arquetipos universales:
EL GUERRERO, EL SANADOR, EL VIDENTE Y EL MAESTRO.
Si el curandero de una tribu es capaz de sanar a los enfermos, es porque ha destilado e integrado en su ser la sabiduría ancestral de estas cuatro imágenes mitológicas.
Hace unos años la antropóloga californiana Ángeles Arrien expuso este conocimiento en Las cuatro sendas del chamán (Ed. Gaia). En este libro sugería que cada uno de nosotros puede recuperar el equilibrio interno, y la armonía con el entorno, a través del desarrollo de estos arquetipos.
Hoy son numerosos los psicoterapeutas, como Charles Tart, Stanislav Grof o Liz Greene, que han incorporado a sus terapias técnicas chamánicas para inducir estados alterados de conciencia que despiertan en el paciente su propio poder sanador. También Ángeles Arrien propone utilizar las herramientas de poder de las culturas aborígenes para recorrer con ellas las diferentes vías del chamán, e integrar así en nuestras vidas la energía curativa de sus mitos. El camino lleva primero a reconocer sin ambages los aspectos sombríos de cada arquetipo. Es decir, qué actitudes relacionadas con esta figura mitológica nos ponen en dificultades continuas reclamando de ese modo más luz y espacio en nuestras acciones cotidianas. Y es que, al descuidar los aspectos luminosos propios del guerrero, el vidente, el sanador o el maestro, abrimos sin darnos cuenta una puerta a la enfermedad, depresión, soledad o autoabandono. Y, al contrario, al desarrollarlos logramos salud, sabiduría y entusiasmo por la existencia. Cada uno de nosotros puede identificarse más con uno o dos de estos arquetipos. Pero lo idóneo es que integremos las cualidades positivas de los cuatro para alcanzar la totalidad de nuestra esencia como seres humanos. A través del guerrero obtenemos los recursos del poder, la comunicación y el liderazgo; mediante el sanador nos vemos capaces de prestar atención a lo que tiene corazón; el vidente nos ayuda a percibir y decir la verdad en todo momento sin sentimientos de culpa; y, por último, el maestro nos enseña a desapegarnos, con sentido del humor, flexibilidad y objetividad, de situaciones, personas o cosas que nos hacen infelices.
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